camino

Lo que llamas problemas son puertas: vive desde el Ser.

25 Nov 2025 • Amaro js • 6 min
Lo que llamas problemas son puertas: vive desde el Ser.
Inspiración Viva · Camino del Ser

Lo que llamas problemas son puertas: vivir la vida desde el Ser y no desde el personaje

Lo que llamas “problemas”, el Ser los llama: puertas. Cada discusión, cada bloqueo económico, cada síntoma del cuerpo trae un mensaje. No es castigo. No es mala suerte. Es el Camino llamando a tu atención para que recuerdes quién eres de verdad.

A veces las señales llegan como un susurro: una incomodidad suave, una intuición, una sensación de “por aquí no”. Otras, llegan como un grito: una ruptura, una enfermedad, una situación que te deja sin aire. Cuando no escuchas el susurro, la vida sube el volumen. No para destruirte, sino para abrir una puerta que estabas evitando.

Idea central

La vida no va contra ti. Nunca. Lo que sientes como problema es, en realidad, una pregunta: “¿Quieres seguir viviendo desde el personaje o estás listo para vivir desde el Ser?”

1. Personaje, ego y Ser: quién habla cuando algo “va mal”

Para entender por qué lo que te pasa te pasa, primero necesitas reconocer quién está al mando dentro de ti en cada momento.

  • El personaje es la versión de ti que tuviste que construir para encajar: el que quiere quedar bien, que teme al rechazo, que se compara y vive de expectativas.
  • El ego es el guardián de ese personaje: se defiende, se justifica, discute, culpa y necesita tener razón para sentirse seguro.
  • El Ser es tu parte más profunda y real: la que ve el mapa completo, no reacciona por miedo y solo busca verdad, coherencia y amor real.

Cuando algo “sale mal”, el personaje pregunta: “¿Por qué me pasa esto a mí?”. El Ser, en cambio, pregunta: “¿Qué quiere mostrarme esto de mí?”.

No es la situación la que duele, sino la parte de ti que se resiste a ver lo que esa situación viene a mostrarte.

2. Lo que llamas problemas son puertas (ejemplos de vida real)

Mira algunos ejemplos que quizá te resulten familiares. No son teorías: son escenas cotidianas donde la vida te abre puertas.

Pareja: discusiones que se repiten

Siempre discutís por lo mismo. Tú sientes que no te escuchan, que no te valoran. La otra persona siente que nunca es suficiente. La escena se repite una y otra vez.

Desde el personaje, piensas: “El problema es la otra persona”. Desde el Ser, puedes ver algo más profundo:

  • Tal vez lo que te duele no es esta discusión, sino años de no poner límites.
  • Quizá te cuesta decir lo que necesitas por miedo a que se vayan.
  • O repites un patrón que viste en casa y lo normalizaste sin darte cuenta.

El “problema” no viene a romperte la relación, sino a mostrarte dónde necesitas empezar a ser tú de verdad.

Trabajo: bloqueo, cansancio o proyectos que no fluyen

Llevas tiempo sintiendo que tu trabajo no tiene sentido, pero sigues. Te duele el estómago los domingos, estás irritable, te enfadas por cualquier cosa.

Desde el personaje: “Agradece lo que tienes, no te quejes, no puedes dejar esto, aguanta”. Desde el Ser: “Aquí ya no creces. Esto ya no está alineado con quien eres ahora”.

El “problema” viene a abrir la puerta de una conversación honesta contigo: ¿qué quieres de verdad?, ¿qué parte de tu talento está dormida?, ¿qué tienes miedo de intentar?

Cuerpo: síntomas que insisten

El cuerpo es uno de los lenguajes favoritos del Ser. No habla con palabras: habla con tensión, cansancio, migrañas, insomnio.

Cuando algo se repite en el cuerpo, muchas veces es una parte de ti diciendo: “No puedo seguir al ritmo del personaje. Necesito otro estilo de vida, otra forma de tratarme”.

En resumen

Problema = puerta. La situación incomoda, sí, pero detrás de esa incomodidad hay siempre una invitación a más verdad, más libertad y más coherencia contigo.


¿Quieres practicar esto cada día?

En LaDaInspira hemos creado rituales y checks de vida para que no tengas que esperar a que la vida grite. Son pequeñas prácticas para leer tus señales antes de que se conviertan en tormenta.

Ver rituales y checks de vida Seguir el Camino del Ser

3. Del “¿por qué a mí?” al “¿para qué en mí?”

Hay una pregunta que cambia por completo la forma en la que te relacionas con lo que te ocurre. Cuando algo te duele, tu mente suele ir al “¿por qué a mí?”. Esa pregunta te deja atrapado en el pasado y en la culpa.

El Ser, en cambio, te invita a preguntar: “¿para qué en mí?”.

Esa pequeña diferencia abre otras respuestas:

  • “Para aprender a poner límites donde nunca los puse”.
  • “Para dejar de mendigar amor y empezar a elegirlo”.
  • “Para escuchar lo que mi cuerpo lleva años intentando decirme”.
  • “Para recordar que no tengo el control de todo, pero sí de cómo respondo”.

No se trata de romantizar el dolor, sino de recuperar el mando interior. Dejar de ser víctima de lo que pasa fuera y volver al lugar donde sí tienes poder: cómo lo miras, cómo lo sientes y qué decides hacer con ello.

4. Ritual práctico: transformar un problema en puerta

Puedes usar este ritual cada vez que sientas que algo te desborda. No necesitas velas ni nada especial: solo a ti y unos minutos de honestidad.

Paso 1 · Ponle nombre a tu “problema”

Escribe en una frase lo que te pesa ahora mismo. Directo, sin adornos: “Discuto con mi pareja”, “Estoy bloqueado con el dinero”, “No paro de tener ansiedad”.

Paso 2 · Respira y baja el volumen

Siéntate un momento. Pon una mano en el pecho. Inspira por la nariz contando 4, sostén el aire 2 segundos y suelta en 6. Hazlo 3 veces. No es para que el problema desaparezca: es para que el ruido de la mente baje un poco.

Paso 3 · Pregunta desde dentro

En silencio, pregúntate:

“¿Qué parte de mí está reaccionando ahora mismo: el personaje o el Ser?”

Deja que aparezcan imágenes, frases, sensaciones. No lo fuerces. Solo escucha.

Paso 4 · Abre la puerta

Pregúntate:

“Si este problema fuera una puerta, ¿a qué parte de mí me está invitando?”

Quizá a poner un límite, a decir una verdad, a pedir ayuda, a descansar, a dejar un lugar que ya no es para ti.

Paso 5 · Da un paso pequeño, pero real

No necesitas cambiar toda tu vida hoy. Solo comprométete con un gesto concreto:

  • Hacer una conversación honesta que llevas posponiendo.
  • Decir “no” una vez donde siempre dices “sí”.
  • Aceptar que necesitas ayuda profesional y pedirla.
  • Elegir un hábito pequeño que te acerque más a cómo quieres vivir.

Y termina diciéndote hacia dentro:
“Gracias por mostrarme lo que yo solo no estaba queriendo ver”.

5. Vivir desde el Ser: la misma vida, otra profundidad

Vivir desde el Ser no significa que dejen de pasar cosas. Seguirán ocurriendo imprevistos, finales, comienzos, cambios. La diferencia es desde dónde los vives.

  • Desde el personaje, cada piedra es una amenaza.
  • Desde el Ser, cada piedra es un mensaje y, muchas veces, un puente.

No se trata de convertirte en alguien perfecto, sino en alguien presente. Alguien que se atreve a mirar lo que la vida le muestra, en vez de huir de ello.

Lo que llamas problemas son, en realidad, las puertas por donde el Ser quiere entrar en tu vida diaria.

Si quieres caminar acompañado

En LaDaInspira no creemos en soluciones mágicas, pero sí en recordatorios constantes. Señales pequeñas que te devuelven al centro cuando el ruido del mundo sube demasiado.

Unirme al Círculo de crecimiento Explorar rituales para mi día a día
← Regresar al blog