Detente un momento
Deja lo que estabas haciendo y permite que tu cuerpo se quede quieto. Siente el contacto de tus pies con el suelo o tu espalda con la silla.
Un espacio breve para silenciar el ruido mental, escuchar el cuerpo y permitir que aparezca una sensación real de paz interior.
Cuando la respiración se vuelve suave, el cuerpo entra en calma y la mente comienza a descansar.
Tres señales de que la calma empieza a aparecer.
Tres movimientos internos. Cuerpo, respiración y decisión.
Deja lo que estabas haciendo y permite que tu cuerpo se quede quieto. Siente el contacto de tus pies con el suelo o tu espalda con la silla.
Inhala profundo por la nariz y deja salir el aire lentamente por la boca. Repite varias veces hasta sentir que la respiración se vuelve más suave.
Deja que la respiración continúe sola. Observa el silencio que aparece entre los pensamientos y siente el espacio dentro de ti.
Permite que la sensación de calma se expanda por el cuerpo. No necesitas hacer nada más, solo permanecer presente en este momento.
Respuestas claras para sostener tu práctica.
En momentos de ruido mental, estrés o cuando necesites reconectar con la calma interior.
La respiración se vuelve más tranquila, el cuerpo se relaja y la mente encuentra silencio.
Cada vez que necesites volver a sentir paz interior.
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Explora otro ritual a veces el siguiente paso aparece justo cuando decides continuar.
Si este ritual te ha hecho bien, puedes seguir explorando. En el Círculo de LaDaInspira compartimos rituales, ideas para volver al centro y momentos de claridad para la vida diaria. Puedes unirte cuando quieras. Y salir cuando lo sientas. Si te resuena eres bienvenido.