Elige un lugar sencillo. Apaga el ruido externo. Enciende una vela. Siéntate con la columna erguida, hombros sueltos y manos en las piernas. Decide internamente: “Estoy aquí”.
Ritual del Silencio Sagrado
Vuelve al centro. Apaga el ruido. Habita el Silencio que ya eres.
✧ Este ritual te devuelve al punto quieto del corazón. Sin buscar nada lo recuerdas todo.
Beneficios del ritual
- Despierta la conciencia del momento presente.
- Calma la mente y armoniza el cuerpo.
- Activa la vibración natural del Ser Original.
Cómo usar este ritual
Realiza este ritual en un espacio tranquilo. Puedes hacerlo al despertar, al anochecer o cuando sientas que el ruido externo te arrastra. Lo importante no es hacerlo perfecto, sino hacerlo presente.
Ritual guiado
Inhala 7, sostén 7, exhala 7. Repite 3 ciclos. En cada exhalación suelta el control. Siente el peso del cuerpo y el latido en el pecho.
No persigas pensamientos. Observa. Si la mente habla, sonríe y vuelve al vacío del pecho. Aquí no hay prisa ni meta: solo Presencia.
Susurra una vez: “Yo Soy”. Deja que resuene en todo el cuerpo. Permite que la mente descanse dentro de esa vibración.
Lleva la mano al corazón y agradece en silencio. Apaga la vela con respeto. Si quieres, escribe una línea: “Hoy he vuelto al centro”.
Herramientas para este ritual
Apoya esta práctica con objetos y recursos que sostienen tu intención.
Diario espiritual de Gratitud
Un cuaderno vivo donde anotar lo que reveló este ritual: intuiciones, frases, decisiones desde el centro.
Ver herramienta
Vela / Símbolo del Silencio
Un objeto sencillo para tu altar: vela, símbolo o figura que te recuerde volver al punto quieto del corazón.
Ver herramientaÚnete al Círculo del Ser Original
Si este ritual te ha tocado de verdad, el Círculo es un espacio íntimo donde seguimos recordando el Ser con prácticas, mensajes y guía viva.
Entrar al Círculo del Ser✦ Lo que dicen quienes han practicado ✦
Cuando una vida se calma, el mundo también sana.
Explora el Aliento Consciente
Respiraciones vitales, emocionales, mentales, espirituales y ancestrales. El aliento como puente al Centro.