ritual ☉ camino del ser

✧ Ritual del Ser: volver al centro en 7 pasos

Una guía clara y humana para recordar quién eres de verdad en medio de la vida real: trabajo, familia, ruido, dudas… y aun así, volver al centro.

Este ritual no es para “mejorar tu personaje”. Es para recordar quién eres cuando sueltas el personaje y vuelves al Ser original que ya está en Dios.

☉ No necesitas velas, ni incienso, ni palabras raras. El Ritual del Ser es un gesto radical de honestidad contigo: respirar, mirar lo que vives sin maquillaje y elegir, una y otra vez, vivir desde el Ser y no desde el miedo.

Aquí tienes una guía clara, humana y directa para que puedas repetirlo cada día, sin complicaciones, en medio de la vida real: trabajo, hijos, ruido, dudas y todo lo demás.

☉ Los 4 pilares del Ritual del Ser

💨
Respirar

Volver al cuerpo. Sin aire consciente, tu mente manda; con aire consciente, el Ser vuelve al mando.

👁️
Observar

Ver el personaje sin juicio: sus miedos, sus historias, sus reacciones. Lo ves… pero ya no eres él.

🕊️
Recordar

Recordar que ya estás en Dios, que no tienes que ganarte nada. Sólo dejar de interponerte.

Actuar

Elegir una acción concreta hoy que esté alineada con el Ser, no con el miedo ni la costumbre.

✧El Ritual del Ser en 7 pasos claros

Puedes hacerlo completo cuando tengas tiempo… o quedarte sólo con los pasos 1-2-3 en días de mucho ruido.

1
Paso 1 · Detente
Para el piloto automático

Detén lo que estés haciendo durante un momento. Apoya los pies en el suelo, suelta los hombros y cierra un instante los ojos.

Di hacia dentro, sin prisa: «Estoy aquí. Estoy presente. Estoy en Dios, aunque mi mente no se acuerde.»

2
Paso 2 · Respira
3 respiraciones del Ser

Inhala por la nariz en 4 tiempos, sostén 2 y exhala en 6. Repite 3 veces.

Imagina que al inhalar entra luz por el pecho, y al exhalar sale ruido: historias, preocupaciones, exigencias.

No fuerces nada. Sólo respira como si el aire viniera directamente del corazón de Dios.

3
Paso 3 · Observa
¿Qué está haciendo tu personaje?

Pregunta hacia dentro: «¿Qué está haciendo mi personaje ahora mismo?»

Puede que esté preocupado por el dinero, comparándose, queriendo tener razón, exigiéndose, culpándose…

No lo juzgues. Sólo obsérvalo como si vieras una película. Verlo ya empieza a desactivarlo.

4
Paso 4 · Reconoce
Pon nombre a lo que sientes

Pregunta: «¿Qué siento de verdad ahora?»

Miedo, cansancio, enfado, tristeza, ilusión, culpa… lo que sea.

Dilo hacia dentro, sencillo, sin historia: «Ahora mismo siento…» + la palabra que salga. Nombrarlo es traerlo a la luz.

5
Paso 5 · Recuerda
Vuelve al Ser en una frase

Repite en silencio, despacio, como si cada palabra cayera dentro:

«Yo Soy el Ser en Dios. Lo que me pasa no me define. Mi verdad está antes que cualquier historia.»

Permite que el cuerpo escuche esta frase, no sólo la mente.

6
Paso 6 · Elige
Una decisión desde el Ser, hoy

Pregunta: «Si hoy actuara desde el Ser y no desde el miedo… ¿qué haría distinto?»

Puede ser algo pequeño: decir que no a algo, descansar 10 minutos, pedir ayuda, hablar claro, agradecer.

El ritual no se queda en pensamiento: se sella con una acción concreta, por pequeña que sea.

7
Paso 7 · Entrega
Deja de controlar el resultado

Cierra el ritual diciendo hacia dentro:

«Dios, entrego este día, esta situación y este personaje a tu verdad. Que se haga tu voluntad, no la mía.»

No es resignación. Es confianza. Tú haces tu parte; la Vida hace la suya.

Versión exprés ☉ ✧ Ritual del Ser en 3 minutos

Cuando no tengas tiempo para todo, haz sólo esto:

  • 1 minuto: 3 respiraciones largas (4-2-6) sintiendo los pies en el suelo.
  • 1 minuto: pregunta: «¿Qué está haciendo mi personaje?» y nómbralo.
  • 1 minuto: repite: «Yo Soy el Ser en Dios» y elige una acción pequeña desde ahí.

Repetido cada día, este mini-ritual reprograma tu forma de vivir la vida entera.

Si este ritual te resuena, no te quedes sólo en leerlo. En LaDaInspira hemos creado checks, frases y caminos para sostenerlo en tu día a día.

No tienes que llegar a ningún sitio. Cada vez que haces este ritual, aunque sea torpe o incompleto, el Ser se recuerda a sí mismo un poco más.