Detener el ritmo
Siéntate o quédate de pie en silencio durante unos segundos. Siente los pies en el suelo y permite que el cuerpo deje de moverse.
Un ritual para dejar atrás el ruido del día, soltar la carga acumulada y volver a un estado de calma antes de continuar con tu vida.
Una respiración profunda ayuda a que el cuerpo deje atrás la activación del día y recupere su equilibrio natural.
Señales de que el cuerpo empieza a reiniciarse.
Un pequeño espacio para cerrar el día. Respira profundo, suelta el peso acumulado y permite que el cuerpo vuelva a la calma.
Siéntate o quédate de pie en silencio durante unos segundos. Siente los pies en el suelo y permite que el cuerpo deje de moverse.
Inhala profundamente por la nariz y deja salir el aire lentamente por la boca. Imagina que con cada exhalación el peso del día se disuelve.
Siente tu respiración, el peso del cuerpo y el contacto con el suelo. Permite que la mente deje de repasar lo que ocurrió durante el día.
Respira una vez más profundamente. Reconoce que el día ha terminado y que ahora comienza un nuevo momento.
Respuestas claras para sostener tu práctica.
Al terminar la jornada, al llegar a casa o cuando sientas que el día ha sido demasiado intenso.
Entre cuatro y cinco minutos.
Ayuda al sistema nervioso a pasar del modo de estrés al modo de descanso.
Ayuda al sistema nervioso a pasar del modo de estrés al modo de descanso.
Explora otro ritual a veces el siguiente paso aparece justo cuando decides continuar.
Si este ritual te ha hecho bien, puedes seguir explorando. En el Círculo de LaDaInspira compartimos rituales, ideas para volver al centro y momentos de claridad para la vida diaria. Puedes unirte cuando quieras. Y salir cuando lo sientas. Si te resuena eres bienvenido.